Balón Gástrico sin cirugía

La obesidad y el sobrepeso son problemas de salud cada vez más frecuentes en la población mundial. Sus consecuencias pueden afectar no solo la calidad de vida, sino también aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, apnea del sueño, entre muchas otras. Ante esta realidad, existen diversas alternativas para apoyar el proceso de pérdida de peso, siendo el balón gástrico vía endoscópica una de las más efectivas y seguras, especialmente para quienes no desean someterse a una cirugía.

¿Qué es un balón gástrico vía endoscópica?

El balón gástrico es un dispositivo médico temporal que se introduce en el estómago para ayudar a perder peso. Está fabricado con silicona blanda y se llena con una solución estéril, ocupando espacio en el estómago. Esto produce una sensación de saciedad, reduce el apetito y permite comer porciones más pequeñas sin sentir hambre constante.

El procedimiento se realiza vía endoscópica, lo que significa que no requiere cirugía. Se introduce el balón por la boca mediante una endoscopía, que consiste en una cámara flexible que permite al equipo médico guiar el balón hasta el estómago de manera segura y precisa. Todo el proceso suele durar entre 20 y 30 minutos y se realiza bajo sedación, lo que minimiza las molestias para el paciente.

¿Cómo funciona el balón gástrico?

Una vez instalado en el estómago, el balón gástrico ocupa entre 400 a 700 ml de volumen. Esta presencia constante reduce la capacidad gástrica, generando una sensación de saciedad prolongada. Como resultado, el paciente comienza a comer menos cantidad de alimento sin sufrir ansiedad ni sensación de hambre excesiva, lo que favorece un déficit calórico sostenido.

El balón gástrico no actúa solo. Para obtener resultados efectivos y duraderos, debe estar acompañado por un seguimiento médico integral, que incluye nutrición, apoyo psicológico y asesoría en actividad física. El objetivo es que el paciente no solo pierda peso, sino que modifique sus hábitos de manera sostenible.

Duración del tratamiento: 6 y 12 meses

Existen diferentes tipos de balones gástricos endoscópicos según el tiempo que permanecen en el organismo. En nuestra clínica, contamos con dos alternativas para adaptarnos a las necesidades de cada paciente:

¿Cómo es el procedimiento de instalación?

El proceso es ambulatorio, rápido y seguro. Estos son los pasos generales:

  1. Evaluación médica previa: se realiza una consulta completa con un especialista en programas de pérdida de peso con el balón intragástrico. Quién solicita una serie de exámenes para avaluar la idoneidad del paciente.
  2. Colocación del balón: bajo sedación, el médico introduce el balón desinflado a través de la boca hasta llegar al estómago. Luego, se llena con solución salina estéril. Una vez inflado, el balón queda flotando libremente en la cavidad gástrica.
  3. Observación y recuperación: tras la colocación, el paciente permanece en observación por algunas horas. Puede presentar síntomas como náuseas o malestar estomacal durante los primeros días, los cuales son controlables con medicamentos.
  4. Alta el mismo día: al cabo de unas horas, el paciente puede regresar a su hogar y retomar sus actividades gradualmente.

¿Cómo se retira el balón gástrico?

Una vez cumplido el plazo de duración (6 o 12 meses), se programa la extracción del balón, que también se realiza vía endoscópica. El procedimiento es sencillo y ambulatorio:

  1. El paciente llega en ayunas.
  2. Se aplica sedación.
  3. El médico pincha el balón para vaciar su contenido y luego lo retira con la ayuda del endoscopio.

El retiro no causa daño ni deja secuelas. Tras la extracción, el paciente debe continúar con controles médicos y nutricionales para mantener el peso logrado y seguir mejorando su salud.

¿Quiénes pueden colocarse un balón gástrico endoscópico?

Este tratamiento está indicado para:

  • Personas que quieran alcanzar un peso ideal.
  • Pacientes con obesidad que desean evitar o postergar una cirugía bariátrica.
  • Personas con enfermedades asociadas al sobrepeso, como resistencia a la insulina, hígado graso, hipertensión o colesterol elevado.
  • Quienes necesitan perder peso antes de una cirugía ortopédica, cardiovascular u otra intervención médica.

No se recomienda en casos de trastornos gastrointestinales severos, embarazadas, personas con antecedentes de cirugía gástrica, trastornos alimentarios activos o alergia a componentes del balón.

Beneficios del balón gástrico vía endoscópica

  • No requiere cirugía: sin cortes, cicatrices ni hospitalización.
  • Ambulatorio y seguro: el paciente se va a casa el mismo día.
  • Pérdida de peso real y sostenida: con un buen acompañamiento, los resultados pueden mantenerse a largo plazo.
  • Mejora la salud metabólica: reduce los riesgos asociados al sobrepeso.
  • Facilita el cambio de hábitos: al sentirse saciado, es más fácil mantener una alimentación saludable.
  • Opción flexible: se puede elegir entre 6 o 12 meses, según los objetivos.

¿Qué resultados puedo esperar?

La pérdida de peso depende de varios factores, como el tipo de balón elegido, el compromiso del paciente con el plan nutricional y el apoyo del equipo médico. En general, se estima una pérdida promedio de:

  • 10 a 15 kg con el balón de 6 meses.
  • 15 a 25 kg con el balón de 12 meses.

Estos valores son aproximados y pueden variar según condiciones del paciente y compromiso y cumplimiento con el programa. Lo importante es que el tratamiento no solo apunta al peso, sino también a mejorar la relación con la comida, reducir la ansiedad y lograr un estilo de vida más saludable y activo.

Acompañamiento multidisciplinario: la clave del éxito

El balón gástrico es una herramienta para ayudarte a bajar de peso, pero no funciona por sí sola. Es fundamental contar con el apoyo de un equipo especializado, que incluya:

  • Nutricionista: para aprender a alimentarse de forma balanceada y personalizada.
  • Psicólogo: para trabajar la relación emocional con la comida, la ansiedad y los desafíos del cambio.
  • Médico tratante: para controlar los avances y prevenir posibles efectos secundarios.
  • Coach o kinesiólogo: para incorporar la actividad física como parte del estilo de vida.

Este acompañamiento permite que los resultados se mantengan a lo largo del tiempo, incluso después de retirado el balón.

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